REUNIÓN FAMILIAR SE VIENEN LOS CORCHUELOS

REUNIÓN FAMILIAR SE VIENEN LOS CORCHUELOS

Rafael Agapito Corchuelo García, llegó a la Argentina entre los años 1905 y 1909, con sólo 16 años, escapando de los duros castigos que le impartía su padre, Manolón “El Grande”. 
Con la complicidad de su madre, Teresa Martín García de Torrecillas, se embarcó como polizón en uno de los barcos propiedad de Manolón, a quien se le reconocía un carácter muy fuerte y severo.
Rafael viajó solo, pero luego también vinieron sus hermanos: Casimira, Sara, Rosario, José Manuel y Elenterio.
Su vida aquí, como la de la mayoría de los inmigrantes, fue muy dura y recorrió innumerables destinos trabajando en el campo. 
Primero se instaló en Bragado y, después de algunos años se encontró con Auria Fuentes, natural de Sepulcro Hilario, una población muy pequeña de Salamanca, con quien se casó.
Se trasladaron luego a la ciudad de Lincoln, donde vivieron un tiempo.
Allí, el matrimonio tuvo sus cuatro primeros hijos: Sara, Tomás, Ester y Agapito; luego nacieron Elba, Nelly, Walter, Adelina y René. 
La familia se trasladó a Costa del Toba y compró un negocio de Ramos Generales, que era propiedad de un tío llamado Elguterio.
Con el firme objetivo de prosperar, más tarde alquilaron un campo en la ciudad de Vera, que luego se convirtió en el primer cementerio del lugar. 
Trabajaron la tierra, criaron animales e instalaron una carnicería a la cual le proveían ellos mismos la carne.
Con el auge de La Forestal, la familia comenzó a dispersarse. Primero se trasladó el hijo mayor a trabajar como carpintero, a quien siguió el resto de la familia. Compraron un negocio de despacho de bebidas llamado Las Tres Marías, el cual aún hoy conserva su nombre y fue declarado Patrimonio Histórico Provincial.
Cuando La Forestal cerró retornaron a Vera y adquirieron un comercio de acopio de cueros llamado Frutos del País.
Cuando quedó viudo decidió marcharse a La Sabana, Chaco, donde continuó dedicándose al rubro de ramos generales, agregando al comercio venta de diarios y frutos del país. Tenía además una pensión para los viajeros.
Se casó nuevamente con Carmen y vivió con ella en ese lugar hasta que volvió a enviudar. Ya anciano y con algunos problemas de salud regresó a Vera, su morada final, donde murió el 11 de marzo de 1987 murió.
De esa familia original, sus descendientes se fueron dispersando por todo el país y han decidido reencontrarse en Vera, el próximo 25 de mayo en que la ciudad festejará el aniversario del primer Gobierno Patrio con los Corchuelos en primera fila, dado que el Concejo Municipal ha declarado de su interés esta inédita reunión familiar que, se estima, reunirá a un centenar de parientes.